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lunes, 27 de junio de 2016

Haciendo memoria


Ya no hay alumnos en el centro y toca escribir sobre todo lo que ha pasado con ellos a diario durante los últimos diez meses. Toca hacer memoria. Toca “documentear” y proponer, para que con suerte esta tarea de rellenar papeles sirva de algo.



Me propongo contar lo que ha pasado este año en las materias que he impartido: educación física en toda la ESO, iniciación a la investigación en 1º e IP de informática en 4º. Voy a seguir el guión facilitado por el centro para ello, pero salvo algunos apartados que son más confidenciales, quiero compartir la reflexión en el blog. ¿Por qué? Porque creo que toda reflexión compartida sobre lo que sucede en nuestras aulas ayuda más para que consigamos ser mejores profesores. Ya somos buenos pero podemos ser mejores ;-) Dudo que alguien la lea pero no importa porque si escribo en un documento oficial sé que va a ser más difícil que yo mismo vuelva a él. La experiencia me dice que aquí me voy a esmerar más y, en definitiva, me va a resultar más útil. Un documento frío y oficial es hijo de otro y, al menos yo, lo cumplimento de aquella manera; una entrada en el blog es un hijo propio.

¿Qué he intentado?

Llevo unos años teniendo tres objetivos principales:

  1. Propiciar un aprovechamiento práctico máximo del tiempo de clase. Es un tiempo escaso porque solo tenemos dos sesiones semanales.
  2. Diseñar experiencias de aprendizaje satisfactorias para mis alumnos que lleven consigo un “aprendizaje con sentido”. He tratado de abandonar el modelo de hacer las cosas porque sí o porque lo dice la ley por el modelo de acercar lo que quiero que aprendan mis alumnos a sus contextos reales. 
  3. No hacer perder el tiempo a mis alumnos fuera de clase. 

El hecho de tener esos tres objetivos en mente ha traído consigo cambios metodológicos que no siempre han salido bien. Aún así, lo experimentado a lo largo de estos últimos cursos me hace ver que van en la línea adecuada.

¿Cómo lo he intentado hacer?

La programación y el currículum son algo al servicio del profesor y los alumnos, no al revés. Con esto quiero decir que he aplicado el modelo de “programación oportunista” de Taleb aprovechando que en todo momento los recursos materiales del centro están disponibles. La realización de unas actividades u otras, de unas unidades didácticas u otras, se ha visto condicionada por diferentes aspectos: desarrollo progresivo del deporte escolar, propuestas de los alumnos, situación de incapacidad temporal, sustitución por otro profesor, etc.

En los cursos LOE (2º y 4º) puede que haya cometido algún tipo de irregularidad al realizar continuos cambios que no he reflejado inmediatamente en el documento de la programación, pero no así en Lomce, que permite programar y evaluar como explico a continuación de forma breve:

  • Agrupaciones de estándares por lo que he llamado bloques temáticos. Aquí podéis ver 1º EF, 3º EF y 1º In. Investigación. Estos agrupamientos no son definitivos porque ya he identificado algunos fallos que deben ser modificados para el próximo curso.
  • Una unidad formativa por evaluación. Las he llamado “El cuerpo en movimiento 1, 2 y 3” en todos los cursos y cada una ha durado lo que ha durado cada una de las evaluaciones.
  • Todos los contenidos y estándares están incluidos en esas unidades formativas. ¿De verdad? Sí. La aplicación de programación y evaluación “anota” permite evaluar y calificar aquellos estándares trabajados, marcando la opción “no trabajado” en aquellos que no han sido objeto de tratamiento. La única condición es que a final de curso todos los estándares estén evaluados.
  • Dos instrumentos de evaluación: hoja de registro y portafolio físico/digital. Cada bloque temático citado anteriormente va vinculado a un instrumento de evaluación. Los alumnos tienen dos formas de evidenciar su aprendizaje: la primera, mostrándolo en clase diariamente o en los momento específicos destinados a ello, para lo que se usa una hoja de registro. En mi caso he usado la app iDoceo en el iPad. Son muchos los estándares que son susceptibles de ser evaluados con este instrumento. La segunda es publicando y mostrando en formato físico (mural, maqueta, tarjetas,...) o digital (vídeo, presentación, entrada en blog, montaje fotográfico,...) lo que hacen y aprenden. Normalmente estas evidencias de aprendizaje son el producto final o productos finales de algún proyecto o reto planteado mediante un material físico o digital diseñado para tal fin. Aquí podéis ver la mayoría de ellos. Para el curso que viene quisiera tener "un wix" de cada experiencia de aprendizaje diseñada.

He conseguido reducir a casi cero el número de clases que doy a lo largo de un trimestre en el aula, de manera que me he podido acercar al primer objetivo planteado.

En relación al segundo, he tratado de priorizar la vinculación de los aprendizajes “más teóricos” a una utilidad práctica. Esto no es nuevo en Ed Física. Aún así he intentado hacerlos salir de casa para que los aprendizajes que tuvieran que evidenciar posteriormente se produjeran en la calle, aunque no siempre ha sido posible. También he propuesto que los aprendizajes se mostraran y se demostraran ante otros compañeros . Es difícil saber si lo he conseguido o no, pero ahí quedan los blogs de todos los alumnos del centro  para sacar conclusiones. Esos blogs, de los que a veces tanto se quejan pero que después prefieren si la alternativa es un examen, se han convertido en una herramienta importante para saber si me he acercado a la consecución tanto del segundo como del tercer objetivo. ¿Por qué? Porque si encargo unas tareas o un producto final de un reto susceptibles de ser copiados literalmente de una web o de un compañero es que debo replantearme esas tareas. Ni tienen sentido ni hacen que no pierdan el tiempo con mi materia.

¿Cuál ha sido la opinión de los alumnos?

Hace poco escribía en el blog que hay que consultar a los alumnos y a los compañeros profesores. No solemos hacerlo y adivino algunas de las razones que no nos animan a ello. Yo he optado por preguntar y la información más relevante que he obtenido de esos cuestionarios anónimos ha sido la siguiente:


Respuestas que he obtenido después de enviarlos varias veces por email y whatsapp:

Ed Física
1º ESO - responden 12 alumnos de 22.
2º ESO - responden 23 alumnos de 38.
3º ESO - responden 12 alumnos de 26.
4º ESO - responden 16 alumnos de 21.

Iniciación a la investigación: responden todos.

¿Dónde me ponen peor nota?


Si te interesa profundizar un poco más en aspectos concretos, aquí se pueden ver las capturas de pantalla con las respuestas de los alumnos que para mí son más relevantes. Un ejemplo.




¿Por qué voy a seguir en la línea de esos cambios metodológicos?

Porque estoy convencido de que es necesario una cambio de inercia en relación a lo que suponen las experiencias de aprendizaje que proponemos a nuestros alumnos y porque parece ser que mayoritariamente ellos también lo van viendo:



A la hora de cómo prefieren tratar los "temas más teóricos":




¿Qué ha salido mal y debo modificar o eliminar?

A veces no he dejado claro desde el principio “de dónde sale la nota”. Es cierto que a veces ni yo mismo sé de dónde sale la nota porque un trabajo encargado no es fácilmente traducible en un número. Sobre todo cuando con el tiempo uno ha empezado a intuir la diferencia entre evaluación (la información que profesor y alumno intercambian para conseguir un mayor y mejor aprendizaje) y calificación (traducción de todo eso en un número). Debo dejar más claro dónde pueden consultar los alumnos esa información.

Por otro lado, en la línea de la profesora Mariana García, voy a intentar que los proyectos o trabajos o unidades formativas o como lo queramos llamar evidencien más y mejor su conexión con los estándares trabajados y evaluados. Las rúbricas deben especificar mejor su traducción en calificación de los estándares correspondientes. Para ello deberán ser más sencillas y más claras.

Voy a hacer más mío el modelo de “programación oportunista” para:
  • Decir a los alumnos a principio de curso, sobre todo a los de 3º y 4º, lo que quiero que aprendan para a partir de ahí, siempre que sea posible, dar la oportunidad de consensuar de qué forma quieren evidenciar que lo que han aprendido.
  • Aprovechar los conocimientos deportivos de los alumnos para fomentar el “aprendizaje servicio”.
  • Contextualizar al máximo las experiencias de aprendizaje.
Por otro lado, quisiera proponer, si sigue adelante el impulso inicial de empezar a diseñar proyectos conjuntos con la participación de diferentes materias, la organización de “eventos temáticos” como fase final de los mismos en la línea de lo realizado por Ernesto Coy con el stand de la salud.

Como andamos de “memoria”, quiero comentar una sesión desarrollada por Ernesto y por mí con los alumnos de 3º, 4º y 4º div con el objetivo de comentar con ellos las sensaciones que tienen después de la progresiva implantación de algunos cambios metodológicos en nuestras materias, así como de recoger los cambios que ellos identifican como necesarios. Nuestra mayor preocupación surgió al constatar la dificultad de plantear trabajos o proyectos que propicien un trabajo continuo durante el cual el profesor pueda ir supervisando el proceso de aprendizaje y de creación de materiales (evidencias de aprendizaje) por parte de los alumnos. Dicen los que saben que es ahí, a mitad de camino entre el encargo y la entrega, donde se produce el verdadero aprendizaje y la verdadera evaluación. Tomamos buena nota de que en muchas ocasiones el diseño mismo del proyecto o trabajo no propicia ese seguimiento. En otras palabras: si queremos que algo “cuente para la nota” porque creemos que es importante debemos especificarlo en la rúbrica correspondiente y diseñar el proyecto de tal forma que el alumno tenga que pasar por ahí sí o sí.


Compañeros y familias.

En lo que a las relaciones en el centro se refiere considero que este año han sido inmejorables. No recuerdo un claustro tan implicado y tan participativo como el de este curso. No ha habido tiempo para relajarse o caer en el desánimo porque la energía de mis compañeros me ha mantenido siempre en primera línea y “listo para la batalla” ;-) Con el equipo directivo también me he sentido a gusto, valorando el esfuerzo permanente por propiciar el cambio metodológico manteniéndonos “dentro de la ley” y agradeciendo la disposición para recibir y aceptar propuestas que vienen de los profesores comunes. También agradezco el intento por, dentro de lo posible, desburocratizar la educación teniendo claro que la prioridad de un centro educativo son sus alumnos y no los inexistentes revisadores de documentos. Por primera vez he intentado recoger información de mis compañeros, percepciones acerca de mi labor profesional y de nuestras relaciones personales. Lo he realizado a través de este cuestionario que han cumplimentado 4 de 18 compañeros. Ha sido a nivel experimental y sólo lo he enviado una vez, por lo que quiero creer que el correo quedó sepultado por una pila de nuevos correos y cayó en el olvido. El próximo curso insistiré más porque quisiera contar con más percepciones. No sé si es algo relevante o no, pero lo que sí sé es que sólo nuestros alumnos y nuestros compañeros nos pueden decir algo sobre el tipo de profesor que somos, algo que seguramente a nosotros solos se nos pasa por alto. ¿Otro cuestionario para las familias? El año que viene caerá.

Este curso he intentado tener un contacto más frecuente con las familias de mis alumnos para informar de cuestiones que he considerado importantes, pero vuelve a ser insuficiente. De hecho los alumnos también lo perciben así.



Entiendo que debemos contactar con más frecuencia con ellas para comunicar cosas positivas de los alumnos. Tenemos asociada la llamada a casa o el mensaje de teléfono con quejas relacionadas con mal comportamiento o falta de trabajo. Eso quiere decir que el contenido de nuestras conversaciones tiene principalmente un “espíritu negativo”, de reprimenda y no de estímulo, aunque se hagan con la intención de que las cosas mejoren. Después de que nuestra consejería de educación nos cortara el eficaz servicio de envíos masivos de sms, he empezado a utilizar con buenos resultados pero poca participación inicial de las familias la app gratuita Remind. Espero que más profesores la usen el próximo curso para que todas las familias se incorporen a este sencillo modo de intercambio de información.

Ya toca terminar. Seguro que me dejo muchas cosas sin contar pero no importa porque esta entrada es editable. Esperemos que también (me) sea útil. En definitiva, el año que viene quiero que mis clases sigan siendo un lugar donde experimentar para seguir siendo, en palabras de Gloria Herrero, un profesor vivo e incómodo.


martes, 7 de junio de 2016

Preguntando a alumnos y a compañeros para un cambio real

Creo que no hay mejor manera de obtener una imagen más o menos real de cómo lo estamos haciendo como profesores y como compañeros que preguntar. Hay que preguntar a nuestros alumnos y a nuestros compañeros de trabajo.

www.americana.edu.co
Os dejo los dos cuestionarios que he preparado para unos y para otros. No recomiendo hacer lo mismo, pero sí puedo decir que la información que obtengo es relevante y ayuda a propiciar un cambio real. Es bueno que nos digan cosas que no nos gusta escuchar y, sobre todo que nos hagan ver cosas que no vemos. A mí me gustaría que me preguntaran anónimamente acerca de cuestiones que, siceramente, no soy capaz de "decir a las claras" ;-)

Cuestionario para mis compañeros profesores
Dame tu opinión como compañero, si quieres


Cuestionario para mis alumnos de todos los cursos, aunque aquí os muestro el de 4º.
Pon nota a tu profe de Educación Física - 4º ESO

Espero que os sean de utilidad.

Perogrulladas pasadas por alto

A veces salen las cosas bien. Casi siempre salen regular y otras salen fatal. Me refiero a las clases y las experiencias de aprendizaje que uno crea para sus alumnos. Que salgan de una manera u otra no depende en muchas ocasiones de la energía y de la dedicación que uno ponga en el diseño y el desarrollo y sí de otros aspectos que escapan a su control. No me cuesta trabajo admitir que controlo pocas cosas de las que ocurren en mis clases y me declaro incapaz de anticipar ningún resultado.


Menuda despedida

El pasado viernes, algo debieron hacer bien los alumnos de 4º y 4º Div para que el evento Waterrun2.0 - Gotas para Níger saliera como salió. 

En breve tendremos sus propias reflexiones en sus blog, que son las que importan. Por mi parte solo puedo decir algunas cosas que creo que ya se saben por ser, en su mayoría, perogrulladas. Perogrulladas que solemos pasar muchas veces por alto:

  • Partir de los intereses de los alumnos y desarrollar sus propias propuestas no parece mala idea. 
  • Vincular esas propuestas con el entorno y la vida real de los alumnos parece que también funciona.
  • Centrarse en el proceso de creación y en su seguimiento parece ser clave para que el resultado sea aceptable. Ahí está la evaluación, la que vale de algo.
  • Enfocar las experiencias de aprendizaje a ofrecer un servicio al resto de la comunidad educativa crea más compromiso que cuando el aprendizaje solo se muestra al profesor o a los compañeros de clase.
  • Dar la posibilidad de crear agrupamientos por intereses comunes no garantiza llegar a acuerdos pero los facilita y evita irresolubles conflictos.
  • ¿El curriculum? Hay que tenerlo al lado, no enfrente. En nuestra materia no es difícil "encajar" los diferentes estándares en experiencias de aprendizaje que cumplan los puntos anteriores.

Por esas y por otras razones cada vez me cuesta más planificar y programar a principio de curso al mismo tiempo que me cuesta menos sacar conclusiones al final con la intención de que sirvan de algo. 




Os dejo un vídeo y un álbum con imágenes de Waterrun 2.0 - Gotas para Níger. Todo lo que veis fue llevado a cabo por los alumnos de 4º y 4º Div.





jueves, 2 de junio de 2016

"Maestro, tienes que ser más severo"

En los últimos días algunos alumnos me lo han dejado claro: soy poco severo, poco estricto en mis clases. Muchos de ellos coinciden en que esa es la causa de muchos de los problemas que surgen tanto durante el desarrollo de las sesiones como de los relacionados con los plazos de entrega de trabajos, entradas en los blogs de los alumnos y otras tareas.

eduardoareyo.blogspot.com ;-)

Hay veces en las que todo debe detenerse, si es que esto es posible, para volver revisar las bases del contrato. Cuando jugaba al golf y el swing se me extraviaba, era conveniente volver al los conceptos básicos: stand y grip. De la misma manera, cuando las clases se me extravían debo parar para recordar, revisar y renegociar lo que, para mí, estaba bastante claro desde el principio aunque para algunos alumnos parece que no tanto. La cosa es que el final del curso se acerca y, a mi pesar, en breve deberé sentarme a calificar y a soltar números que concentren y condensen lo que durante estos meses los alumnos han dado de sí. Vienen las prisas, las mías y las de ellos, por poner los puntos que faltan sobre las íes que no se encuentran. 

El cambio metodológico que modestamente inicié hace un par de cursos no está viniendo libre de conflictos. Conflictos que a veces son de ideas y otras veces de procedimiento. Ese cambio, inspirado en el modelo ABP y algo menos en el enfoque Flipped Classroom, persigue cuatro objetivos principales:
  • Ganar tiempo de práctica real durante las dos horas de clase semanal.
  • Dar más flexibilidad y autonomía a la hora de que los alumnos demuestren lo que hacen y lo que aprenden. Para este objetivo el blog del alumno es la herramienta básica.
  • Vincular lo aprendido a la vida real de los alumnos.
  • No hacerles perder su tiempo realizando tareas o estudiando contenidos "sin sentido" para volcarlos en un examen.

Durante estas últimas clases en las que hemos reflexionado juntos, con voces altas en algunas ocasiones, hay un claro apoyo a este modelo por parte de los alumnos que han dedicado tiempo a ello. No son todos, por supuesto. Si tuvieran que elegir entre el modelo anterior y éste no tendrían ninguna duda y optarían por el nuevo. Reconocen que aprenden más aunque a veces les cueste más trabajo. El problema surge con alumnos que culpan al cambio de modelo de su escasa implicación. A estos alumno "no he llegado ni creo que llegue". Reconocen que no hacen nada porque prefieren apuntes-explicación-deberes-examen y yo les pregunto, me pregunto, hasta qué punto debo replantearme la cuestión metodológica. 

En otro post dije que para experimentar con nuevas propuestas, para idear nuevas experiencias de aprendizaje, es necesario relajar la exigencia para con los que soportan, de manera forzosa, el experimento. Y por lo visto yo me he relajado algo más de lo que hubiera debido. Comparto con ellos información diaria, grupo de whatsapp incluído, y periódicamente un documento en el que aparecen todas las prácticas y trabajos que hemos realizado durante el curso, con observaciones sobre las mejoras que deben hacer y con las que aún no se han realizado. 

Entiendo que es algo que tiene que ver con esa evaluación formativa que tan poco había utilizado con anterioridad. A continuación pongo nuevos plazos que vuelven, a veces mayoritariamente, a incumplir. En cada rúbrica que les entrego hago hincapié en la importancia del proceso, de la consulta de dudas y de la construcción y elaboración  progresiva del "producto" que haya que realizar. Pero no están acostumbrados a ello. Se pierden en ausencia de plazos claros y consignas que, aunque odiadas, marcan un camino uniforme y nítido que les lleva al día del examen y, con suerte, a aprobarlo. En ausencia de ese examen y en presencia de un tiempo que les exige organización, colaboración, reflexión, redacción y diseño de materiales, la conclusión que sacan es que el modelo planteado es peor que el anterior. 

¿Tienen razón? Antes de dársela, y de rendirme, voy a fiarme de los que vienen trabajando (y aprendiendo más) y me recomiendan que sea más severo, que cumpla los plazos que pongo y que no me deje "torear" por lo que de una u otra manera tienen claro que "no van a hacer nada".  Así que sin perder la cercanía y el trato afectuoso que tengo con todos mis alumnos, voy a ser voluntariamente más estricto. Aunque me cueste trabajo.



miércoles, 18 de mayo de 2016

Objetivo: hablar poco y moverse mucho

Tenía pendiente, por recomendación de Gloria Herrero, este articulo sobre el Modelo de educación deportiva (MED). Me ha encantado la idea y creo que tiene muchas posibilidades. El curso que viene lo plantearé para algunos contenidos y para crear inercia hacia esa manera de funcionar. A raíz de su lectura y de la consulta de algunas experiencias llevadas a cabo aplicando el modelo, me surgen diferentes reflexiones en torno a lo que queremos que sean nuestras (escasas) 2 horas de Ed Física escolar en ed secundaria. 

Por un lado se nos dice, y nos decimos, que el tiempo real de práctica de actividad física diaria de nuestros alumnos es muy inferior al que debería ser según las recomendaciones de la OMS. Además, el tiempo real de actividad física en nuestras clases no ocupa los dos periodos lectivos de 55 minutos que nos asignan ni por asomo. Esto nos lleva a plantearnos diferentes cuestiones en relación a cómo plantear las actividades de clase para que el aprovechamiento práctico sea máximo. 

maestroefcolegio.blogspot.com
Voy a partir de mi situación particular en 2° ESO. Estamos trabajando el contenido de floorball-hockey, en el cual tienen cierta experiencia al haberlo tratado también en primaria. Como primer objetivo, por necesidad de ellos y por elección mía, me planteo el esquema "hablar poco - moverse mucho", ya que la dinámica de la actividad favorece la práctica continua. El esquema básico de las clases es tradicional y sencillo: calentamiento autónomo con todo el material por parejas y tríos, un par de  ejercicios y juegos colectivos muy dinámicos y juego real. Dividimos la clase en cuatro grupos estables para las diferentes sesiones y ocupamos tanto la pista exterior y como el pabellón. Yo superviso la actividad de este último e intervengo lo menos posible y cuando lo considero necesario, dando autonomía a los que juegan en la pista bajo un guión acordado. Los grupos son heterogéneos en cuanto a género y nivel de desempeño técnico, por lo que pronto se dan situaciones clásicas de excesivo protagonismo de los que más habilidad tienen en detrimento de los que menos, sean unos y otros chicos o chicas. Durante las dos últimas clases, y durante los últimos 20 minutos he reagrupado a los alumnos por nivel de habilidad, siguiendo el mismo esquema de 4 grupos, 2 fuera y 2 dentro. Ha sido una decisión mía, ya que en ningún momento ha sido demandando por unos ni por otros, debido a que ya saben cómo hacemos habitualmente los agrupamientos.

No me equivoco si digo que, si el objetivo principal era "hablar poco-moverse mucho",  estos agrupamientos son mucho más eficaces para propiciar una práctica de actividad continua, moderada y vigorosa y adaptada a las capacidades y necesidades de todos los alumnos. Aunque sea políticamente incorrecto, también son los que permiten mejorar más rápido y de manera más satisfactoria a aquellos cuyo nivel de habilidad es más bajo. Esto les hace mejorar su autopercepción, se sienten más alegres, más capaces y menos inhibidos al desenvolverse entre compañeros de características similares. En definitiva, su experiencia en relación a su cuerpo en movimiento es, para todos, más satisfactoria. 

Para que no se haga una lectura que no es, adonde quiero llegar es que no es mala idea combinar a lo largo de un curso diferentes planteamientos metodológicos que nos permitan detenernos en cuestiones más actitudinales, conceptuales, intelectuales y reflexivas, con otros que nos garanticen un tiempo de práctica real a las intensidades que nuestros alumnos y alumnas necesitan, aunque lo ideal y a lo que aspiramos todos sea uno que logre ambos extremos. No creo que este modelo que comparto sea el adecuado para todos los contenidos de una programación, pero tampoco que cualquier consideración sea siempre de más importancia que el tiempo real de práctica de actividad física durante nuestras clases. Nuestros alumnos ya saben qué tipo de profesor somos una vez que acaba la primera evaluación, por lo que es durante esos primeros meses donde debemos marcar bien "las reglas del juego" y las bases metodológicas de nuestras clases. Saben si discriminamos o no y saben si es importante para nosotros el respeto a los compañeros; en definitiva saben de qué pie cojeamos y lo que nos traemos entre manos. Si en cada clase tengo que soltar un sermón, repartir fichas, pedir tareas, poner notas en la agenda y dar instrucciones constantemente porque hay cosas que no han quedado claras, el tiempo de práctica real se verá claramente reducido, y los más perjudicados, como siempre, serán los menos habilidosos y los que menos actividad realizan fuera de clase. 

Propongo combinar planteamientos como MED con otros que permitan la práctica continua durante el tiempo que dura la clase. Si conseguimos ambas cosas al mismo tiempo mejor. Y sí, también propongo transitar hacia un modelo similar al flipped classroom para lo que son todos nuestros numerosos contenidos teóricos. Creo que ahí también merece la pena tener paciencia y crear inercia en nuestros alumnos. ¿Qué sentido tiene que un alumno esté desesperado y aburrido escuchando mi explicación si ya la ha entendido en el vídeo que ha visto en casa o en los apuntes que ha leído? Ese alumnos puede estar haciendo una actividad física mientras yo explico a los que no lo han entendido o, por otras razones, no han podido ver o leer el recurso. Pero de esto hablaremos en otro momento porque tiene mucha miga.

jueves, 12 de mayo de 2016

Familias de alumnos peor informadas

La Consejería de Educación de Murcia ha cortado de la noche a la mañana el servicio de envío de sms masivos a las familias de nuestros alumnos. Además, ha decidido que no se pueda pegar un texto en el mensaje, es decir, que se ha de teclear el mensaje cada vez que se quiera enviar. Ha dado dos razones para justificar esta decisión. La primera es económica: el coste del envío no se puede mantener. La segunda es pedagógica, como lo leen. Nos dicen que los mensajes  que se envían a las familias deben "ser únicos". Como nuestros superiores nos conocen y saben de nuestra tendencia a la vagancia y al escaqueo, nos recuerdan  que no debemos hacer un uso irresponsable de los sms y que un mismo texto no vale para dos o más alumnos. No creo que me lea nadie, y menos personas no vinculadas a la docencia, pero por si a caso voy a hablar de situaciones reales.

Respuesta de @educarm. No copies, escríbelo 100 veces.


El mecanismo tradicional para enviar comunicados a las familias es una nota impresa en papel con la información correspondiente. Este papel, dependiendo del contenido, puede que llegue a manos de las familias o que se quede por el camino. Me explico: si el papel es para informar de una actividad complementaria o extraescolar a la que el alumno no quiere ir, puede que se extravíe y nunca llegue donde debería. Lo mismo ocurre cuando se informa de las fechas de las materias pendientes o de los plazos para hacer el pago de un viaje de estudios.  Estos papeles, a medida que los alumnos pasan de curso llegan a manos de padres y madres en menor proporción.

Hace unos años, la eficiente, sin ironía porque es muy buena, web de profesores de nuestra consejería implementó un servicio de envíos masivos de sms entre profesores (no se usa), a alumnos (no se usa) y a familias, que por lo visto se usa mucho e irresponsablemente. Porque los profes, cuando nos aburrimos en nuestras desocupadas mañanas, nos dedicamos a enviar sms a los padres y a las madres de nuestros alumnos. Les comentamos el tiempo que hace, sus planes y los nuestros para el fin de semana y el menú semanal del bar de la esquina. Y claro, eso no está nada bien.

Lo que en realidad ocurre es que los sms, de acuerdo con el criterio de cada profesor, se usan para enviar información que este considera relevante, tanto positiva como negativa. También, y sobre todo, se envían para hacer saber cuestiones que atañen a más de un alumno, lo que impiden que sean "únicos". Lo que atañe a un solo alumno se suele tratar telefónicamente. 

Les doy algunos ejemplos de los últimos que he enviado:

Recuerden a sus hijos la importancia de llevar a Ed Física los tres elementos clave: AGENDA, CARPETA Y BOLSA DE ASEO. Gracias. Un saludo M Franco .[MFM01A] 

Felicito a sus hijos por la alta implicación en la clase de Ed Física de hoy. Anímenlos a seguir así. Un saludo..[MFM01A]

Vuelvo a felicitar a sus hijos por la actitud y la implicación que están teniendo en la materia de E Física. Que no olviden la entrada en el blog..[MFM01A]

Su hijo/a tiene información muy importante del viaje de estudios acerca del ÚLTIMO PAGO y REUNIÓN SOBRE EL VIAJE EL LUNES 4 DE ABRIL A LAS 18.30 HORAS..[MFM01A]

Se le va a hacer entrega a su hijo/a del dinero en metálico de la venta de rosas, mecheros y otros accesorios. Pídanselo al llegar a casa. Un saludo..[MFM01A]

Importante para la jornada de atletismo de mañana: cenar y desayunar bien. Llevar almuerzo, agua, gorra y crema solar. No olvidar la autorización..[MFM01A]

Quiero felicitar a su hijo/a por el gran trabajo realizado recientemente en ED Física (acrosport). Ha sido difícil pero lo han conseguido..[MFM01A]

Recuerde a su hijo/a que consulte el correo electrónico. He enviado dos tareas de Ed Física, una para el viernes 6 de mayo y otra para el 13 de mayo. .[MFM01A]

Recuerde a su hijo/a la tarea de Ed Física que tiene encargada en su correo electrónico. Es esta https://goo.gl/LJ6CZ9 Un saludo.[MFM01A]

Su hijo/a sigue sin hacer una tarea importante de ED Física. El plazo acaba el próximo miércoles. Un saludo..[MFM01A]

Les envío el trabajo de Ed Física más importante de la 3ª evaluación en EF http://miguelfrancoeducac.wix.com/mypt Recuerden a su hijo/a llevarlo al día.[MFM01A]

Estos mensajes ya no los podemos enviar porque son caros y muy generales. No son "únicos". Si los quisiera enviar, debería teclearlos tantas veces como familias destinatarias considere que deba haber. Desde 4 hasta 110, porque el mío es un centro muy pequeño.

Las familias, hasta que se implemente otra solución (a nivel individual ya estamos en ello) van a estar menos y peor informadas de lo que ocurre en nuestro centro con sus hijos. Es caro. Posiblemente lo sea y, por su utilidad, estemos usando mucho este servicio y ocasionando un gasto no previsto. No creo que se hayan dado cuenta hace dos días. Podrían haber avisado para ir estudiando otras maneras. Lo que no es de recibo es que se elimine de la noche a la mañana a final de curso y sin dar alternativas propias.

Ojo al aviso en azul.

lunes, 9 de mayo de 2016

La clase como laboratorio. No hay otra manera.

Todo profesor debe experimentar. Para cambiar y para crear algo nuevo hay que experimentar. Teorizar sobre las causas de los problemas que tenemos en nuestras aulas y quejarse pueden ser parte del proceso de experimentación, pero no pueden quedarse como ingredientes principales.
Algo parecido nos propone en esta entrevista un veterano de los experimentos en el aula, Joselu, del blog profesor en la secundaria. Los experimentos educativos son necesarios por muchas razones. Una de ellas, tal vez la principal, es mantener al profesor vivo, incómodo y vivo, que es como un profesor debe estar en mi opinión. Todo profesor que se precie debe dedicar la mayor parte de su tiempo de trabajo a diseñar experiencias de aprendizaje para sus alumnos y a experimentar con ellas en el aula. No hablo de rellenar documentos que hablen de sus clases con mayor o menor acierto, sino a crear situaciones de aprendizaje para sus clases pensando en qué quiere conseguir con los alumnos que tiene, no con los que les gustaría tener. Y eso pasa por experimentar, por equivocarse y por concluir si la experiencia ha sido positiva, si será mejor haciendo algunas variaciones o si, como es habitual, hay que hacerla pasar a mejor vida. Y que en eso se nos pasen los años.

elblogcanalla.com

Una de las razones por las que creo que no experimentamos es porque no queremos ir más allá de fórmulas que aunque nos vayan mal son compañeras habituales de viaje. Es "nuestra forma de dar clase" a la que los alumnos, les guste o no, deben adaptarse. Los que se esfuerzan aprueban y los que no, suspenden. No pasa nada. Así nos dieron clase a la mayoría de nosotros. Además es una forma de educar para la vida real, donde se nos van a poner condiciones que no nos van a gustar pero que debemos aceptar.  Yo no estoy muy de acuerdo con que ese planteamiento sea acertado con alumnos de 12 a 16 años, pero es entendible y aceptable, a no ser que sea la excusa a la que muchos se agarran para no menearse metodológicamente hablando.

Otra de las razones que evitan el cambio es que nos sentimos cómodos con una forma de fracasar y no queremos probar los sabores de un nuevo fracaso. De alguna manera, si nos decidimos a cambiar depositamos en el cambio unas expectativas tan altas que son imposibles de conseguir. Nos decimos que ya que nos esforzamos que sea a cambio de grandes recompensas, como si cambiar tuviera que significar éxito de manera directa. 

Como yo ando siempre experimentando y fracasando, me atrevo a hacer algunos comentarios para aquellos que quieran convertir sus clases en pequeños laboratorios: probar significa abrir una posibilidad para la mejora parcial y, sobre todo, para iniciar un cambio de inercia. Probar significa también demostrar a nuestros alumnos que somos capaces de hacer lo que nos hartamos de exigirles a ellos. Experimentar supone rebajar el nivel de exigencia al que "soporta" el experimento para, a medida que el éste adquiere condición de propuesta estable, apretar las tuercas todo lo que haga falta. Os pongo un ejemplo. Este curso he trabajado por primera vez con todos los grupos el montaje de una coreografía de acrosport. Empecé tratando de hacer ver (engañando) a los alumnos que sabía lo que me traía entre manos cuando en realidad les tenía que haber confesado desde el principio que estaba experimentando y aprendiendo en mi único campo de pruebas: la clase. De todas formas se iban a dar cuenta. Empecé exigiendo mucho, creando guiones de coreografías que usaban profesores más expertos que yo, cuando en realidad debería haberlas adaptado a niveles mucho más básicos. Empecé tratando de ser objetivo al máximo cuando debería haber sido más honesto y reconocer que si el experimento salía bien, todos los que hubieran colaborado en el "éxito" obtendrían una buena recompensa en forma de lo que más les interesa: la nota. El año que viene seré más experto y exigiré más, seré más ambicioso porque el experimento ya será algo parecido a una propuesta estable.

Os animo a experimentar, a pensar en qué os gustaría que se convirtieran vuestras clases y a moveros, despacio, en esa dirección. El fracaso está asegurado. El éxito, también. 


miércoles, 4 de mayo de 2016

Hay que preguntar a los alumnos.

Uno de los papeles que los profes debemos cumplimentar al final de cada evaluación se llama "Evaluación de la práctica docente". En realidad debería llamarse autoevaluación de la práctica docente porque en ella interviene tan solo el profesor que la realiza y que, con suerte, entrega dentro de plazo. En ella se comentan o se valoran en una escala numérica algunos aspectos tales como aprovechamiento de recursos, contacto con las familias, relación con otros compañeros y departamentos, cumplimiento de la programación,... También se pueden añadir propuestas de mejora.

Uno de los aspectos que echo en falta, por su utilidad y su transparencia, es la inclusión de la información que pueden aportar nuestros alumnos. Creo que hay que perderle el miedo a preguntar a los alumnos qué les parece cómo les planteamos lo que les planteamos y cómo podemos mejorar. Sí, he dicho bien, creo que los alumnos nos pueden dar información valiosa sobre cómo podemos ser mejores profesores. No solo ellos, pero también ellos.

examtime.com


Suelo preparar un cuestionario al final de curso preguntando acerca de muchos aspectos de mis clases y de mis decisiones, pero nunca lo había realizado para una unidad didáctica o formativa concreta. Ahora lo he hecho al terminar de trabajar el contenido de Acrosport, nuevo para ellos y nuevo para mí. Contando con alumnos que van a decir que todo es una maravilla porque temen que haya consecuencias si dicen lo que piensan y otros que soy un desastre por el simple hecho de ser uno de los responsables de esta "prisión", debo decir que el resto aporta información relevante que con seguridad se habría pasado por alto. Además, permite aclarar equívocos y fundamentar algunas de las propuestas. Conviene compartir y comentar los resultados de los cuestionarios. Lo voy a seguir haciendo. Uso la herramienta Google Forms y su elaboración no lleva más de 10 minutos. En menos de 3 minutos los alumnos lo tienen cumplimentado. Es siempre voluntario y anónimo, con preguntas cerradas y con posibilidad de hacer propuestas de mejora y de cambio.

Otro paso más allá sería ofrecer a las familias la posibilidad de participar en la información que el profesor maneja para sacar conclusiones válidas de su tarea. El próximo curso una de las decisiones en relación a la participación de padres y madres podría ser enviar esos cuestionarios voluntarios sobre cuestiones concretas por Infoalu, al cual sólo pueden acceder profesores y familias.

A continuación podéis ver algunos resultados y aportaciones de los alumnos. Tomo nota.

¿Satisfacción con la actividad?

¿El profe ha hecho todo lo posible para que los alumnos aprendan?

Nota del profe de 0 a 4

¿Qué puede hacer el profe para mejorar?





viernes, 29 de abril de 2016

Una forma de agradecer, la mía.

Hoy no hay clase, pero mi cabeza no abandona el trabajo. Vienen ocurriendo cosas en los últimos tiempos que me hacen sentir mal y ante las cuales no tengo muy claro cómo actuar o reaccionar.  No soy capaz de hacer un diagnóstico y mucho menos de vislumbrar un tratamiento efectivo contra el mal del que quiero hablar.

Como profesores tenemos que hacer tareas muy variadas que van desde preparar las clases (para los alumnos) hasta cumplimentar documentos que pueden tener más o menos que ver con lo que ocurre en esas clases (con los alumnos). Documentos que en algunos casos tienen mucho de burocracia y poco de funcionalidad  y ante los que reaccionamos de diferente manera y con desigual entrega. Algunos lo identifican con grados de profesionalidad, de manera que quien no se entrega en cuerpo y alma a la redacción de esos documentos, es poco menos que un mal profesional. Puede que tengan razón y no voy a ser yo quien se la quite. Y sobre todo llevan razón en que lo cortés no quita lo valiente, es decir, que dedicarse en cuerpo y alma a las clases no es incompatible con entregarse de igual manera a la tarea burocrática. Muchos son capaces de hacerlo y les reconozco el mérito.

Dicho esto, quiero compartir mi enfoque, asumiendo y reconociendo que soy de los que lo dan todo solo en la primera parte y nada o casi nada en la segunda. Soy capaz de comprometerme mucho en algunas tareas y de hacer otras bastante por debajo de lo que se puede considerar “salir del paso” o incluso no hacerlas aunque esté obligado a ello. Por ello no voy a dar lecciones a nadie, tan solo a compartir algunas necesidades e inquietudes en voz alta, tratando de ir más allá de la queja, la identificación de culpables o el “las cosas hay que hacerlas porque hay que hacerlas”.  La única profesionalidad que pongo en duda es la mía.


La misma consejería de educación tiene el propósito de liberarnos de parte del papeleo porque reconoce que hay mucho y está alejado del aula. Papeleo en su mayoría fomentado por expertos que nunca dieron clase o no se acuerdan de la última que dieron con un grupo estándar de educación secundaria. Papeleo que hay que tener siempre listo “por si”. Papeleo al que reconozco la mejor de las intenciones pero que solo en teoría tiene algo que ver con lo que ocurre en clase. En esto tenemos que ver mucho los profesores, que llevamos toda la vida realizándolo rutinariamente, quejándonos pero sin ponerlo en duda. Papeleo que a veces nos impide centrarnos y encontrarnos para lo que en mi opinión es lo que más importa: el diseño de experiencias de aprendizaje cada vez mejores para nuestros alumnos. Identificamos por defecto reunión con más papeleo. En muchos casos identificamos reunión de profesores con algo improductivo, aunque esto empieza a cambiar.

En mi centro llevamos tiempo enredados con uno de los nuevos documentos que llega con la Lomce. Puede que sea un documento útil y bien diseñado al que algunos no le hemos dedicado ni la mitad del tiempo ni del esfuerzo suficientes. Mal hecho por nuestra parte, al menos por la mía. También puede que sea un documento más de los que no aportan nada nuevo ni significativo para ayudarnos a ser mejores profesores. El mismo que el anterior pero con un nuevo nombre y una nueva estructura creado con la mejor de las intenciones. Algo que nos hace organizar la ropa que ya teníamos en un armario nuevo para salir a la calle vestidos de la misma manera. Cambiar todo para que nada cambie.

En mi centro, al mismo tiempo y porque todo es compatible, llevamos tiempo trabajando cada vez más cerca de otros compañeros, compartiendo más experiencias, enseñándonos unos a otros, ilusionándonos más con nuestros alumnos, diseñando mejores experiencias de aprendizaje. Algunos compañeros me dejan con la boca abierta en sentido positivo un día sí y otro también. Ninguno de estos cambios ha venido de la mano de ningún documento ni papel ni real decreto. Ha venido porque queremos ser mejores profesores y porque nos interesan nuestros compañeros y nuestros alumnos, aunque no siempre acertemos con nuestras decisiones ni nuestras palabras y nos dejemos, temporalmente, a algunos por el camino. De esto no solo no nos hemos cansado sino que es tan solo el principio. Tampoco es que sepamos mucho pero sí sé, sin dudarlo, que estamos en la línea correcta. Puede que me equivoque, pero mi centro se parece cada vez más a un equipo de trabajo docente aunque muchos no demos la talla en muchas cosas. Les doy las gracias a todos mis compañeros por ello. Me hacéis mejor cada día, sobre todo cuando me hacéis ver lo que hago mal.

martes, 1 de diciembre de 2015

El móvil en clase otra vez

Sí. La semana que viene podremos traer otra vez el móvil a clase de Ed Física.
Recordad que debéis instalar la aplicación Hudl Technique o Coach's eye. Os permitirán grabar y analizar vuestros movimientos y gestos técnicos de voleibol. En ambas os tenéis que registrar con vuestra cuenta de Google. Os da la opción directamente.

ES IMPORTANTE QUE LAS PROBÉIS EN CASA ANTES DE VENIR A CLASE, COMO HICISTEIS CON RUNTASTIC



NO SE PODRÁ UTILIZAR PARA OTROS FINES NI EN OTRAS INSTALACIONES DEL CENTRO.

Como os conozco bien, os recuerdo que es algo voluntario, no obligatorio. Por lo tanto, si habíais pensado decir en casa que tenéis que llevar un móvil nuevo o comprar uno en caso de que no tengáis ninguno, podéis olvidaros. ;-)

Espero que sepamos hacer buen uso de este aparato para que podamos seguir trayéndolo a clase.





viernes, 18 de septiembre de 2015

Nuevo curso, nuevas formas

Ya sabéis muchos de vosotros que llevamos unos años haciendo cosas raras en Ed Física y en algunas otras materias. En esta ocasión mi compañero Ernesto Coy ha preparado una pequeña presentación que explica bien en qué se van a basar parte de las tareas y trabajos que hagamos al margen de las clases prácticas de actividades físicas y deportivas.

lunes, 14 de septiembre de 2015

A mis compañeros del IESO Pedanías Altas

Está de moda santificar, porque sí, determinadas prácticas docentes que se nos presentan como milagrosas aunque aún no hayan probado su eficacia. Para compensar, porque no cabe todo, también está de moda satanizar prácticas docentes que se han utilizado toda la vida y que no sólo funcionaron sino que lo siguen haciendo. Y ni lo nuevo es bueno por nuevo, ni lo viejo es malo por viejo.

En esta entrada me dirijo a mis compañeros de centro, muchos de los cuales tenemos inquietudes comunes, para animarlos a realizar una formación conjunta que tenga consecuencias directas y casi inmediatas en nuestras clases. Así podremos confirmar si lo nuevo funciona o es sólo humo nuevo que pronto será olvidado.

Tenemos que aprovechar el hecho de compartir alumnos, además de inquietudes. La formación a la que me refiero es el MOOC de Aprendizaje basado en proyectos del Intef. MOOC son las siglas inglesas de curso masivo abierto online. 



No creo en los milagros, sobre todo en aquellos que dicen que ocurren en los centros educativos. No creo que de la noche a la mañana cambie nada a mejor. Lo que sí creo es que si queremos iniciar un cambio educativo que todos consideramos necesario debemos "volver a estudiar". Este curso del Intef puede ser un buen comienzo por diferentes motivos:

  • Uno de sus principales objetivos es poner en contacto a profes que puedan desarrollar proyectos conjuntos: nosotros ya estamos en contacto y compartimos alumnos.
  • Marca de forma adecuada los tiempos y da mucha autonomía a la hora de decidir temáticas, objetivos, ...
  • Mejora nuestra competencia digital y nos introduce en el uso educativo, que lo tienen, de las redes sociales, uso que no tiene nada que ver con el que normalmente hace mucha gente de ellas.
  • Favorece lo que siempre he dicho que nos falta: aprender unos de otros y trabajar en equipo o como un equipo. Nadie me puede enseñar mejor que un compañero que trabaja conmigo.
  • Podemos, o no, ilusionarnos juntos. Sé que puede sonar cursi e ingenuo pero a veces ocurre. Y podemos, o no, ilusionar a nuestros alumnos.
  • Hace que ya no nos vuelvan a sonar a chino expresiones como blog del alumno y del profesor, portfolio, coevaluación, aprendizaje entre iguales,...


Sé de lo arriesgado de la propuesta porque implica un cierto compromiso que puede no desembocar en algo maravilloso a corto plazo. Sé que hay que dedicarle un poco de tiempo pero ¿no le dedicamos ya demasiado tiempo a corregir exámenes con boli rojo mientras juramos en voz alta al leer según qué respuestas? Los exámenes son buenos y necesarios pero ¿tantos?

No trato de convenceros, tan solo quiero daros a conocer esta oportunidad de formación que puede hacer que por una vez no vayamos cada uno a nuestra bola y ver qué sale. Si es un desastre no creo que nos cueste mucho trabajo volver a lo de siempre, a lo que estamos acostumbrados. Pero tal vez no lo sea y aprendamos juntos y seamos, aunque sea difícil, mejores profesores ;-)

martes, 8 de septiembre de 2015

Lunes de esperanza

Se cuentan por cientos o miles las conversaciones o reuniones informales que he tenido con otros tantos compañeros de trabajo cuyas conclusiones raras veces han ido más allá de un “qué poco interés muestran los alumnos y sus familias”, “qué desesperación, qué nivel tan bajo en esto o aquello”, “qué desastre de notas”. Conversaciones o reuniones informales de las que uno salía con escaso remedio para esos males, porque tras tantos esfuerzos por aumentar el nivel de interés de los alumnos y la implicación de las familias los resultados no llegaban. Conversaciones o reuniones tras las que cada uno de nosotros volvía a su clase-celda-departamento a seguir, en la mayoría de los casos, trabajando duro, muy duro o durísimo.

misscelania.wordpress.com

Sé que no hay recetas milagrosas ni remedios definitivos, tampoco revoluciones fiables a las que entregarse, pero tengo la sensación de que algo está cambiando. No solo en los blogs especializados ni en las páginas de expertos ni en las charlas TED-Ed, sino en mi entorno más cercano: esos ocho, nueve o diez compañeros con los que comparto inquietud,  lugar, tiempo y alumnos. Algo que convierte esas conversaciones o reuniones informales en germen de un posible cambio metodológico que implique una mayor comunicación entre nosotros y que derive, además de en las relaciones cordiales que ya son habituales, en trabajo y proyectos comunes, en aprendizaje compartido y el aulas más abiertas. Algo que nos anima a liarnos la manta a la cabeza en el buen sentido, a la manera de nuestro compañero Joselu, profesor de Lengua y Literatura a punto de jubilarse y cuyo blog os recomiendo. Porque si los alumnos (nos) importan, los profesores no importamos menos, y nada bueno puede salir de profesores que cada vez se sienten más incapaces de escapar de una dinámica de mucho trabajo en solitario que cada vez los aleja más de sus alumnos. Porque aunque no sea fácil de entender para los ajenos al ámbito educativo, se da la paradoja de que más trabajo y más preocupación por que los alumnos aprendan puede desembocar en menos conexión con ellos y más rechazo a la materia que sea. 

Ayer, “lunes de esperanza”, se produjo una de esas conversaciones o reuniones informales de la que salimos unidos no sólo en el diagnóstico sino también en la búsqueda de un remedio en el que todos tenemos algo que aportar. Sí, ha llegado la hora de estudiar haciendo y de convertir nuestras clases en una suerte de laboratorio educativo. ¿Qué podemos perder? ¿A quién tememos? Total, si el inspector nunca viene ;-)

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Una miajica de ganas

2 de septiembre. Los escasamente útiles, por no decir inútiles, exámenes de recuperación están a punto de terminar y un nuevo curso asoma; el decimoquinto. Algunos compañeros se han marchado y no conocemos aún a los que han designado para sustituirlos. Nuevo equipo directivo. Nuevas materias a impartir. Nueva ley educativa. Nuevos alumnos. Mismo vértigo. 


Este blog resucita recuperando las últimas entradas que publiqué cuando acababa junio: El banquillo de los acusados y Este curso que se acaba, y se reafirma en dos ideas básicas que necesito recordar(me). La primera es la necesidad de crear una mínima comunidad docente, la urgencia de aprender a trabajar con mis compañeros y no solo a la misma vez y en el mismo lugar que ellos. La segunda, puramente metodológica, es orientar nuestra práctica docente hacia la realidad de los alumnos y lo que van a necesitar, contando con ellos. Creo que ambas están muy conectadas y requieren un gran esfuerzo. En este sentido, aunque nos alivie el volcar todas las críticas hacia nuestros alumnos porque no trabajan lo necesario, el esfuerzo es nuestro, del profesorado. Nada pinta color de rosa, y no quiero transmitir, porque no lo creo, que todo va a cambiar de la noche a la mañana. No existe el “overnight success”. Tan solo planteo que hay que iniciar un cambio en algunos aspectos e intuyo que no todos estamos dispuestos. En algunos casos porque no se comparte el diagnóstico y en otros porque aunque se comparta no hay ganas. Yo prefiero, necesito, estar al lado de los que tienen “una miajica de ganas” y quieren probar. Prefiero volver a estudiar antes de poner toda la responsabilidad en criaturas y familias, porque tienen la parte que les toca pero no más. Y también prefiero mantener aquello que funciona y no cambiar por cambiar y confundir lo antiguo con lo malo y lo novedoso con lo bueno. Queda poco por inventar pero sí mucho de lo inventado que no hemos puesto en práctica.

Durante este próximo curso impartiré dos nuevas materias. Una, Iniciación a la investigación en 1º ESO, me ilusiona por ella misma y porque la compartiré con uno de esos compañeros con el que me unen diagnóstico y ganas y que la dará en 3º. Otra, Iniciación profesional a la informática en 4º ESO, me intimida. Veremos a ver lo que sale. Iré contando.

Me vais a permitir el atrevimiento de recomendaros que como profesores os abráis una cuenta en la red social Twitter. No os imagináis la cantidad de compañeros que están creando unas inercias de trabajo muy destacables y compartiendo experiencias muy adaptables a la realidad de cada centro y de cada clase. No bromeo cuando digo que en Twitter está mi departamento virtual y mi centro de formación permanente. A partir de @xarxatic, @jlcastilloch, @rosaliarte, @potachov, @tonisolano, @gloriaherrero, @oscarboluda, @monparaiso o @carmeniglesiasb podéis acercaros a muchos otros que tienen mucho que aportar.

Os deseo lo mejor para los meses que vienen. Ánimo.

viernes, 26 de junio de 2015

Este curso que se acaba

26 de junio. Los documentos han sido entregados dentro del plazo establecido. Los porcentajes, las medidas y las conclusiones ya duermen el sueño de los justos en las carpetas que les corresponden. Ahora toca contar aquí, en abierto, lo que ha dado de sí este curso y lo que deja de aprovechable para el siguiente. De alguna manera toca mirar lo hecho con la perspectiva que da la lejanía de los alumnos pero teniendo muy presente lo que esos alumnos han realizado y lo que se han llevado a casa, además del conocido y temido boletín de notas.

Antes de decir la frase, Lorena González era una alumna que hacía lo posible por pasar desapercibida, adaptaba su esfuerzo a lo estrictamente necesario y a veces iba tan ajustada que tuvo que hacer un curso un par de veces para superarlo. Una alumna que bien podría representar al alumno clásico de la ESO: un adolescente no especialmente motivado hacia lo que ocurre en el instituto pero preocupado por llevarse su título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria. Un alumno centrado tan sólo en “lo que cuenta para la nota” y que todo lo que encuentra interesante en su vida y en la de sus compañeros lo sitúa al otro lado de la valla del centro educativo. Para él, el instituto es un lugar por el que hay que pasar obligatoriamente no tanto para aprender y experimentar como para obtener una suma de aprobados que den como resultado un título. Matemáticas sencillas. Nada hay de criticable en eso y si uno echa la vista atrás y recuerda sus años de instituto se descubre encajando sin muchos problemas en un perfil similar. 



La frase a la que me refiero, la que hizo que Lorena dejara de ser una alumna más a la alumna que dijo la frase, fue algo parecido a "Maestro, no te empeñes en que aprendamos y déjate de tonterías. Yo quiero llevar aprobados a mi casa. Mi padre no me va a preguntar si aprendo, solo le importan las notas", y la destaco porque condensa muchos aspectos importantes en relación a lo que ocurre en escuelas, institutos y familias cuando de la educación de nuestros alumnos se trata. 

La cosa es que las palabras de Lorena dan sentido y refuerzan las decisiones y las intenciones con las que inicié el curso que ahora terminamos, sin que ello signifique que las decisiones hayan sido acertadas y los resultados los esperados. Si una alumna, en un momento de tensión en clase, de mucha tensión incluso, cuando ve que la sensación de control y certidumbre que tiene en otras materias en las que todo responde al esquema tradicional de “explicación-tareas-corrección-estudio-examen-olvido”, comparte una reflexión espontánea como ésa es que algo está ocurriendo. Y ese algo está ocurriendo porque algo está cambiando, y algo está cambiando porque algo está siendo cuestionado. 


Las intenciones de principio de curso vinieron inspiradas por un objetivo principal: aprovechar al máximo las dos clases de EF semanales para realizar actividad física, con toda su variedad de contenidos correspondientes. No solo porque responde a la lógica propia de la materia sino porque es algo que el alumnado venía pidiendo a gritos. Parece obvio, pero cuando echamos un vistazo al desarrollo curricular de la materia vemos que hay mucha “teoría”, con contenidos que en mi opinión pueden y deben ser relevantes en la vida de los alumnos. Hasta este curso no era raro que pasáramos en el aula un mínimo de cinco o seis sesiones cada evaluación tratando esos aspectos “menos prácticos” con su dosis conveniente de desesperación y hartazgo, no solo en los críos sino también en mí. El reto por tanto estaba en seguir tratándolos pero de otra manera, tanto fuera como dentro del tiempo de clase, y desembocó, sobre todo en 3º y 4º, en el planteamiento de pequeños proyectos o retos bajo el esquema de la metodología ABP (PBL en inglés), siguiendo el modelo aprendido de los materiales de la profesora Mariana García y contando en todo momento con las observaciones de Ernesto Coy, profesor de Ciencias Naturales y compañero solidario de centro e inquietudes. Así salieron los materiales que podéis consultar a continuación: Fitness Coach, Mitos, Mypeblog y Cuida tu espalda, este último para una sola alumna con dificultades para participar con normalidad en las clases ordinarias. Además, hemos realizado otros en los que no he usado una página web específica para plantearlos: Las cosas del comer y Primeros Auxilios en 3º y Organización de un evento deportivo en 4º. En casi todos ellos, el trabajo ha sido grupal con el objetivo de elaborar materiales que pudieran ser compartidos con los demás a través del blog del alumno. Por los resultados obtenidos, la calidad de los materiales elaborados y la aceptación que ha tenido en gran parte del alumnado, el próximo curso seguiremos planteando, mejorando y ampliando la gama de retos-proyectos para que nunca más la teoría sea algo ajeno a las situaciones reales que la vida nos puede presentar.

La utilización del blog del alumno como cuaderno-portafolio de clase y como lugar de reflexión sobre la práctica diaria aparece como otra de las decisiones que más revuelos, discrepancias y debates ha causado en los diferentes grupos en los que se ha usado, 3º y 4º. Tal vez por una implantación que no ha sido progresiva y que llegó de sopetón cuando no había ninguna experiencia previa en la creación y mantenimiento de blogs, al principio provocó muchas resistencias, muchas de las cuales vinieron a menos a lo largo del curso mientras otras mantuvieron su fuerza hasta el final. Mi intención es seguir manteniéndolo durante el próximo curso, intentando hacer un uso más flexible del mismo, de manera que no todos los alumnos lo usen para lo mismo ni en la misma medida.



La comunicación con los alumnos también ha dado un vuelco importante durante estos últimos meses. La utilización de Schoology como plataforma de gestión de materiales, tareas y evaluación ha resultado ser un rotundo fracaso a pesar de todas las expectativas puestas en ella, y ya a finales de la primera evaluación dejamos de usarla. 

Por otra parte, la creación de listas de correo electrónico, e incluso de grupos de whatsapp por clases y temáticos (deporte escolar, viaje de estudios, evento deportivo), ha mejorado no solo la comunicación relacionada con materiales de la asignatura sino la calidad de la relación con muchos de los alumnos. Los felicito por hacer buen uso de ambas herramientas y animo a mis compañeros a que pierdan el temor a comunicarse con ellos por estas vías. En muchas ocasiones son espacios en los que entre ellos mismos solucionan dudas y en los que surgen ideas interesantes para llevar al aula. Me gustaría encontrar una herramienta similar de comunicación con las familias y ClassDojo o Remind parecen ser buenas opciones. Consultaré a compañeros de otros centros que la han estado usando durante este curso.

Sigo sin lanzarme con valentía a tratar más en profundidad los contenidos relacionados con el ámbito rítmico y expresivo del movimiento, dejándolos siempre para final de curso cuando a veces no hay tiempo suficiente para desarrollarlos adecuadamente. Es una de las principales carencias instaladas desde hace tiempo en mis clases y temporalizando de manera diferente pretendo provocar que no me pille el toro en lo que menos controlo.



Si tuviera que cerrar expresando algún anhelo para el próximo curso, éste sería participar en la creación de un mayor sentimiento de equipo o comunidad docente mediante la acción común y coordinada de varios profesores. A veces nos quejamos de que nuestros alumnos se han convertido, en el mejor de los casos, en máquinas de hacer deberes y aprobar exámenes, lo cual no tiene que ser malo per se. Cuando intentamos plantear actividades grupales, cooperativas-colaborativas, nos encontramos con que les cuesta mucho llegar a acuerdos, no todos aportan de igual manera al producto final y la mayoría de las veces desistimos y volvemos al esquema tradicional. Pero si en vez de hablar tanto de las carencias y la falta de trabajo de los alumnos dedicáramos parte del tiempo a analizar las nuestras, nos daríamos cuenta de que nosotros, los profesores, tampoco sabemos trabajar en equipo, porque también nosotros nos hemos convertido en máquinas de mandar tareas, corregir exámenes y, como dije ayer, cumplimentar los documentos preceptivos en solitario. No digo que esté mal, solo digo que es excesivo y cada vez funciona menos. No hace falta buscar mucho en internet para ver que las iniciativas que más funcionan y en las que los alumnos más aprenden y más disfrutan son iniciativas en las que tanto unos como otros trabajan en equipos, aunque sean pequeños. Ahí lo dejo.
Buen verano.